martes, 10 de enero de 2012

Lo prohibido despierta el deseo.

Tras varias noches en vela, con la 
sensación de haber caminado todo el día,
un sueño persiste en mi cabeza, tal vez una
idea, una ilusión o quizá solamente deseo.
Con palabras no consigo callar la
oscuridad que recorre mi cuerpo, a
escondidas me escapo
de mi destino, en busca de una sensación
loca. Y aunque sé que tarde o temprano,
todo se convertirá en recuerdo, 
huyo de la monotonía de estar 
viva...
Callo con palabras lo que mi 
mirada transmite, él mira, yo
callo y sonrío mientras pasa la
noche,
y la luz de fuera no consigue
apagar mis más escondido deseo.....

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